Yo soy una güeva.
Lo ví en la calle, o mejor dicho, ví el carro en la calle, no alcancé a ver si era o no.
y me dió hueco en la panza.
Ahora bien, ¿cómo le da a uno hueco en la panza por álguien que se portó de quinta, que trató mal???? yo solo podría contestarlo diciendo que eso pasa cuando uno es un imbécil.
O pensar tal vez que, solo por un instante, fué una rememoración del cuerpo. Un antojo físico, porque la cabeza y el corazón tienen claro, hasta la saciedad, que esa no es la persona, que esa compañía no alegra los días.
Puro recuerdo de la carne, del vicio vacío de emocionarse por la costumbre de tantas noches vividas, de tantos besos. Pero si eso fuera la felicidad, sería tan sencilla como salir a la calle y antojarse del primero que pasara y nos gustara.
Pensándolo bien, yo no soy tan güeva. La güeva es mi panza.
jueves, 12 de junio de 2008
viernes, 6 de junio de 2008
Junio 6 de 2008, 16:21
Un día soleado, por fín.
Un día soleado en mi corazón, apacible, sin pensamientos tristes. Mucha claridad, mucha luz que dice que hay cosas que no se pueden solucionar por ahora, otras que, por fortuna, ya no nunca tendrán solución, y otras que exigen toda mi mente para funcionar.
Proyectos bonitos, con color propio, con mu hermana que es la mejor socia del mundo, casi siempre.
Quiero caminar con la cabeza alta, con el corazón latiend fuerte y recordando aquella actitud de dueña del mundo que se me olvidó por tanto tiempo.
Quiero sentir que no hay límites para mí, que nada me detendrá ahora que sé desde el fondo de mi corazón que mucha gente me acompaña, pero que yo sólo soy responsabilidad mía.
Un día soleado en mi corazón, apacible, sin pensamientos tristes. Mucha claridad, mucha luz que dice que hay cosas que no se pueden solucionar por ahora, otras que, por fortuna, ya no nunca tendrán solución, y otras que exigen toda mi mente para funcionar.
Proyectos bonitos, con color propio, con mu hermana que es la mejor socia del mundo, casi siempre.
Quiero caminar con la cabeza alta, con el corazón latiend fuerte y recordando aquella actitud de dueña del mundo que se me olvidó por tanto tiempo.
Quiero sentir que no hay límites para mí, que nada me detendrá ahora que sé desde el fondo de mi corazón que mucha gente me acompaña, pero que yo sólo soy responsabilidad mía.
viernes, 30 de mayo de 2008
Mayo 30 de 2008, 1039
No voy a negar que me sorprendió la reaparición de este señor. Repareció como comentario, como "te tengo un chisme y no de los buenos".
Borracho, a las 4 de la mañana, buscando donde seguir la fiesta.
Borracho hasta los huesos, diciendo incoherencias.
Ni siquera preguntó por mí y eso me dió rabiecita.
Pero más que eso lo que me dió fué mucha tristeza.
Pensar que un tipo inteligente y esencialmente bueno pueda seguir acabando con su vida, con lo bueno de su vida que hace poco ha empezado, que hace poco se ha manifestado de forma maravillosa como tantas veces lo deseó.
Y también me dió calma saber que ya no estoy ahí, ni para verlo, ni para sufrirlo, ni para levantarlo ni cuidarlo en sus permanentes metidas de pata.
Por algo es cierto que Dios sabe cómo es que hace lo suyo.
Por fortuna muchos sueños no se materializaron, por fortuna no hubo matrimonio ni cosas más importantes.
Por fortuna, Ud se fué y le dejó el paisaje libre a otros que sepan mirarlo con mejores ojos.
Por fortuna ya no está más acá, ya no estoy más con Ud y sí más conmigo.
Borracho, a las 4 de la mañana, buscando donde seguir la fiesta.
Borracho hasta los huesos, diciendo incoherencias.
Ni siquera preguntó por mí y eso me dió rabiecita.
Pero más que eso lo que me dió fué mucha tristeza.
Pensar que un tipo inteligente y esencialmente bueno pueda seguir acabando con su vida, con lo bueno de su vida que hace poco ha empezado, que hace poco se ha manifestado de forma maravillosa como tantas veces lo deseó.
Y también me dió calma saber que ya no estoy ahí, ni para verlo, ni para sufrirlo, ni para levantarlo ni cuidarlo en sus permanentes metidas de pata.
Por algo es cierto que Dios sabe cómo es que hace lo suyo.
Por fortuna muchos sueños no se materializaron, por fortuna no hubo matrimonio ni cosas más importantes.
Por fortuna, Ud se fué y le dejó el paisaje libre a otros que sepan mirarlo con mejores ojos.
Por fortuna ya no está más acá, ya no estoy más con Ud y sí más conmigo.
jueves, 29 de mayo de 2008
miércoles, 28 de mayo de 2008
viernes, 2 de mayo de 2008
Mayo 2 de 2008, 1019
Hoy, después de desyerbar mis lechugas, que nadaban en maleza, me miro las manos.
Mis uñas quedaron arruinadas, no más bonito esmalte o un largo un tris imprudente para mis costumbres. Todavía, después de lavarlas a conciencia, con cepillito incluido, están un poquito sucias. Tengo arenitas por debajo de las uñas, y dos se descarnaron y me duele escribir, sobretodo las letras que son responsabilidad de mi índice derecho. Pero a pesar de todo, las lechuguitas quedaron lindas, libres, desahogadas y con espacio para crecer felices. No pude terminar todas las eras, empezó a llover y no tenía ganas de mojarme.
Hoy, tengo como tarea desyerbarme la cabeza. Sacarme la maleza que enreda la claridad de mis pensamientos, de mis sentimientos. Mi pobre cabeza está llena de plantas carnívoras y enredaderas tediosas que ahogan y asfixian mis ideas, que se sienten pequeñitas y limitadas para fluir.
Estoy desmalezando, arrancando tanto hierbajo tedioso que se ha asentado en los resquicios de mi cordura. Quiero terminar pronto, aunque en el proceso me arranque una que otra neurona.
jueves, 3 de abril de 2008
Abril 3 de 2008, 1118
Ya no estás y me hacés una hijueputa falta que no entiendo.
Esta vez yo no pude opinar ni tomar decisiones ni pararme en las pestañas para cambiar la situación, pero ni modo.
Cada quién hace lo que le da la gana y esta vez, muy respetuosamente digo que, hiciste lo que te dió la gana conmigo. Respeto tu decisión, tu posición y tus prioridades, pero ME SABE A MIERDA.
Lo peor es que podría finalizar esto diciendo que aún te amo.
Esta vez yo no pude opinar ni tomar decisiones ni pararme en las pestañas para cambiar la situación, pero ni modo.
Cada quién hace lo que le da la gana y esta vez, muy respetuosamente digo que, hiciste lo que te dió la gana conmigo. Respeto tu decisión, tu posición y tus prioridades, pero ME SABE A MIERDA.
Lo peor es que podría finalizar esto diciendo que aún te amo.
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