De los hombres y sus lenguas incorregibles...
Anoche en la puerta de mi bar favorito, mientras me fumaba un cigarrillo entre martinis conversando con una amiga, un par de niños iban a entrar. Uno de ellos tenía media de ron en el bolsillo de atrás del pantalón.
Muy sutilmente me les adelanté y le dije al chico de la puerta "mirale la nalga" y entré.
Un rato más tarde, al salir al siguiente cigarrillo, porque la ley del fumar afura nos pone a hacer ejercicio, se quedó mirándome y me dice: me quedé mirándote la nalga y no ví nada raro, hasta que después entendí que era la nalga del man que entró después de vos..."
Mi único comentario fue que andaba con la neurona prestada, ni por más ñoño que sea uno, diría semejante tontería, pero ellos oyen lo que quieren oir.
Hoy volví, ha hecho como frío todo el día, y aún así, en mi terquedad, me puse faldita. Me miró y me preguntó que si tenía frío, le dije que no. Me preguntó que si ALLÁ adentró no ventea mucho. obvio que le dije que no. Para mejorar el comentario, aparece el dueño del bar que es un gran amigo y lo completó con una barbaridad que no alcancé a oir, por fortuna para él, creo yo.
Que después no se quejen cuando queremos asesinarlos por su falta de tacto, aunque sean muy aficionados a tocarnos, muchas veces meten la pata con lo que dicen. y si no, esta perla para completar, llega este amigo, muy querido y nos va a tomar una foto a mi amiga y a mí y dice: "uy, como estoy de de bunas, no me tocó ir hasta Nuquí..."
sábado, 14 de febrero de 2009
sábado, 7 de febrero de 2009
Febrero 7 de 2009, 1849
A petición del respetado público
Señoras y Señores, esta noche dos historias.
1.
cuando se secaron todas las flores de la casa, decidió tener un jardín inmortal, inmarcesible, al mejor estilo del himno nacional.
Y habló con álguien capaz de torturarla sin remordimientos, sin cesar, sin oir sus lamentos.
Tres horas de lamentos, quejidos y gemidos, nada sexys, nada que pudiera incitar el mas mínimo deseo.
Tres horas después, con poca sangre y una sensación rara de insolación, estaba listo su jardín personal, un jardín de plumerias violeta y fucsia que nunca iba a abandonarla.
Un jardín para el resto de la vida. Hasta que la muerte nos separe.
2.
Imposible dejar de mirarlo.
Sabía que cada vez que había arte de por medio, era una causa de antemano perdida, como para tirarse al cauca con ladrillo en el bolsillo.
Nada más sexy e incitador que un artista disfrutando lo que hace.
Las notas que fluyen en una tarima, las caricias sobre las cuerdas.
Un hombre jugando con pintura, las gotas que caen y embellecen una tela.
Observado, sabiéndose mirado. Orgulloso, incitador...
Eso enloquece las hormonas, por eso son exitosos y nos gustan a todas.
Yo entonces, quisiera saber si alguito tendrá de sexy una nena con martini y lápiz en la mano.
Señoras y Señores, esta noche dos historias.
1.
cuando se secaron todas las flores de la casa, decidió tener un jardín inmortal, inmarcesible, al mejor estilo del himno nacional.
Y habló con álguien capaz de torturarla sin remordimientos, sin cesar, sin oir sus lamentos.
Tres horas de lamentos, quejidos y gemidos, nada sexys, nada que pudiera incitar el mas mínimo deseo.
Tres horas después, con poca sangre y una sensación rara de insolación, estaba listo su jardín personal, un jardín de plumerias violeta y fucsia que nunca iba a abandonarla.
Un jardín para el resto de la vida. Hasta que la muerte nos separe.
2.
Imposible dejar de mirarlo.
Sabía que cada vez que había arte de por medio, era una causa de antemano perdida, como para tirarse al cauca con ladrillo en el bolsillo.
Nada más sexy e incitador que un artista disfrutando lo que hace.
Las notas que fluyen en una tarima, las caricias sobre las cuerdas.
Un hombre jugando con pintura, las gotas que caen y embellecen una tela.
Observado, sabiéndose mirado. Orgulloso, incitador...
Eso enloquece las hormonas, por eso son exitosos y nos gustan a todas.
Yo entonces, quisiera saber si alguito tendrá de sexy una nena con martini y lápiz en la mano.
miércoles, 14 de enero de 2009
Enero 14 de 2009, 1818
Dios, dame cerebro ya que no me diste dignidad.
Entre martinis, terminó siendo la frase de la noche.
Entre martinis y miradas sexys y asesinas que iban y venian por un corredor mas bien transitado y lo suficientemente amplio como para poder ser vistos sin verse.
Recordar como había empezado la historia ya no tenía sentido, porue había empezado como todas, una mirada, el gusto, un beso y la frialdad inexplicable.
Ya ni siquiera las cosas sabían a lo que antes.
Había cosas que perdían el sentido, pero otras, las remplazaban y ganaban espacio.
Otro martini y la frase de la noche sería un excelente epitafio.
Otro martini...
Dos aceitunas mejor y la cuenta.
Para epitafios, las historias ajenas, pero esas son mejores contadas que leídas.
Entre martinis, terminó siendo la frase de la noche.
Entre martinis y miradas sexys y asesinas que iban y venian por un corredor mas bien transitado y lo suficientemente amplio como para poder ser vistos sin verse.
Recordar como había empezado la historia ya no tenía sentido, porue había empezado como todas, una mirada, el gusto, un beso y la frialdad inexplicable.
Ya ni siquiera las cosas sabían a lo que antes.
Había cosas que perdían el sentido, pero otras, las remplazaban y ganaban espacio.
Otro martini y la frase de la noche sería un excelente epitafio.
Otro martini...
Dos aceitunas mejor y la cuenta.
Para epitafios, las historias ajenas, pero esas son mejores contadas que leídas.
martes, 6 de enero de 2009
Enero 06 de 2009, 1545
Hola.
Estoy en modo furctífero, pero en papel...
Les debo muchas historias y las tengo todas acá, en la cabeza y en un cuadernito que me gusta mucho y me acompaña a mis noches de martinis en el que se ha convertido mi bar de siempre.
Les debo historias...
En estos dìas les cuento.
Estoy en modo furctífero, pero en papel...
Les debo muchas historias y las tengo todas acá, en la cabeza y en un cuadernito que me gusta mucho y me acompaña a mis noches de martinis en el que se ha convertido mi bar de siempre.
Les debo historias...
En estos dìas les cuento.
martes, 16 de diciembre de 2008
Dicembre 16 de 2008, 1012
Desde hace 5 días estoy muy consciente de mí misma, de que tengo un cuerpo. (eso gracias a las picaduras en los pies y al calor).
He pensando mucho estos cinco días, he llorado, me he reído, bailé como hace mucho no lo hacía, me tomé muchos vinos y no me dió guayabo, he sostenido conversaciones que llevaba meses esperando y otras que se han hecho delciosamente presentes desde hace un par de meses.
Estoy viva y a ratos pensé que ya no.
Estoy tranquila con mi alma, y creí que la había perdido no se dónde.
tengo muchas cosas en mente, sí. Desesperantemente lentas, quiero verlas en mis manos ya, no quiero esperar más.
tengo un corazón medio triste, pero seguro con algo de paciencia y tiempo se le quita.
Y ya no más... no he podido lograr que de esto salga algo decente :S
He pensando mucho estos cinco días, he llorado, me he reído, bailé como hace mucho no lo hacía, me tomé muchos vinos y no me dió guayabo, he sostenido conversaciones que llevaba meses esperando y otras que se han hecho delciosamente presentes desde hace un par de meses.
Estoy viva y a ratos pensé que ya no.
Estoy tranquila con mi alma, y creí que la había perdido no se dónde.
tengo muchas cosas en mente, sí. Desesperantemente lentas, quiero verlas en mis manos ya, no quiero esperar más.
tengo un corazón medio triste, pero seguro con algo de paciencia y tiempo se le quita.
Y ya no más... no he podido lograr que de esto salga algo decente :S
lunes, 15 de diciembre de 2008
Diciembre 15 de 2008, 1155
Tengo muchísimo calor, como hace mucho no sentía.
Tengo la cabeza enredada, como una mezcla de salpicón en licuadora a velocidades variables.
Tengo pensadera.
Tengo mamitis a ratos, las fechas decembrinas colaboran poco.
Este año no voy a hacer ningún propósito de año nuevo. No quiero mas cosas para incumplir.
Quiero un poquito de calma real, situaciones definidas, situaciones definidas claras.
Me disculpo con mi lectores (eso sonó muy pedante jajaja), los amigos que pasan por acá de vez en cuando buscando alguna cosa nueva. ando un poquito muy desconectada, pero solucionando una tontería de un cable, podré venir más seguido.
No tengo mucho que contar en estos días... sólo descanso, calor y bichos, muchos bichos hermosos.
Tengo la cabeza enredada, como una mezcla de salpicón en licuadora a velocidades variables.
Tengo pensadera.
Tengo mamitis a ratos, las fechas decembrinas colaboran poco.
Este año no voy a hacer ningún propósito de año nuevo. No quiero mas cosas para incumplir.
Quiero un poquito de calma real, situaciones definidas, situaciones definidas claras.
Me disculpo con mi lectores (eso sonó muy pedante jajaja), los amigos que pasan por acá de vez en cuando buscando alguna cosa nueva. ando un poquito muy desconectada, pero solucionando una tontería de un cable, podré venir más seguido.
No tengo mucho que contar en estos días... sólo descanso, calor y bichos, muchos bichos hermosos.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Diciembre 13 de 2009, 14:27
La vida se compone de antojos. Unos que se cumplen y otros que al quedar así, como antojos os cuestionana muchas cosas.
Hace unos días tenía un antojo particular de sexo con música de Doors de fondo y y escuchar los poemas de Morrison leídos por la voz del hombre que deseo hace tantos meses. Sigue como antojo.
Ahora estoy en la bananósfera por unos cuantos días, cumpliendo mi antojo de estar acá, con mis amigos y mi perra que tanta falta me hacen.
En este instante tengo antojo de chocolate, de tener maquillaje que no se corra con este calor tan hp que está haciendo, y de saber que podré volver cada vez que quiera a este lugar que tanto extrño y tanto me cuestiona...
Tal vez en media hora tendré un antojo diferente... por ahora no sé.
Hace unos días tenía un antojo particular de sexo con música de Doors de fondo y y escuchar los poemas de Morrison leídos por la voz del hombre que deseo hace tantos meses. Sigue como antojo.
Ahora estoy en la bananósfera por unos cuantos días, cumpliendo mi antojo de estar acá, con mis amigos y mi perra que tanta falta me hacen.
En este instante tengo antojo de chocolate, de tener maquillaje que no se corra con este calor tan hp que está haciendo, y de saber que podré volver cada vez que quiera a este lugar que tanto extrño y tanto me cuestiona...
Tal vez en media hora tendré un antojo diferente... por ahora no sé.
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