lunes, 13 de septiembre de 2010

Septiembre 13 de 2010, 2135

-¿Es que vos no sentís o qué?
Esa frase retumbó en los oídos de Claire McAllister durante una semana seguida... y diez días después la volvió a escuchar, versionada diferente, pero la misma.
No pasó mas de tres días para que alguien más se lo dijera.
Claires es fuerte, divertida, conversadora. La única de las tres que nunca se calla lo que piensa.
Pero de amores... ah ese tema es mejor que no se le toque si uno se la encuentra.
Claire, se muere de dolor y de angustia, pero dice a boca llena que perdió la fe, que el amor no se hizo para todo el mundo, ni todo el mundo se hizo para el amor.
Claire ve a Paulie cada vez que se enamora y se equivoca, la ve sufrir, la ve llorar y se muere de la impotencia de pensar que no puede hacer nada por ella, y se muere de la impaciencia de pensar en que esta vez tampoco fué, que este chico prometía tanto, pero no, mentiras, no era.
Y cuando le preguntan si es que de verdad no siente, probablemente le conteste: "no, yo no siento, soy una perra insensible", le de la espalda y lo deje ahí como a un imbécil convencido que de verdad es una maldita.
Y Claire se irá, en el camino se le salen dos otres lágrimas, pero no mas... No hay tiempo para llorar, la vide sigue y no se sienta a esperar a nadie.

9 comentarios:

Daniel dijo...

Interesante la historia, y quien te la conto definitivamente le metio el alma, y si, me imagino la reacción del imbecil con todos sus sentimientos nadando en una Club Colombia, con un sabor mas amargo que la misma cerveza, totalmente desprotegido solo viendo la espalda y el desprecio, cuando solo habia ido a entregar el alma en cada palabra y salio con el corazon cortado en mil pedacitos cual bisturi de cirugia lo hace fria y calculadamente con un filo unico que no falla... Totalmente irrepaarable a tal daño y solo mitigado por un congelamiento tipo antartida muy al sur y alejado del planeta. No quisiera estar en ese lugar, pero despues de eso, no deben quedar alientos para volver a sentir.

Daniel dijo...

Agregando que es predeciible el abrazo que dio con el alma segundos antes del mayor desprecio jamas sentido, una sensacion de pasar del amor verdadero a una impotencia propia de alguien que ya no tiene absolutamente nada que decir, bastante complejo... Las lagrimas de ese imbecil son implicitas.

Tata dijo...

Wow!!! el escrito y Wow! los comentarios... Tenemos que hablar mi amiga Libelula...

Julibelula dijo...

Daniel, nada mas triste para la misma Claire que saber que toda ella es la coraza que protege a las otras dos y las mentiene vivas.
Tata, difinitivamente...

Daniel dijo...

Solo suposición Tata... Es lo minimo que uno puede imaginarse que le pudo haber pasado al pobre imbecil...

Daniel dijo...

Pero imagino que despues de eso la capacidad del cerebro emocional para dejarse persuadir de nuevo se ve bastante limitada y se entra en un estado tan frio como una gran lamina de acero en la oscuridad del polo sur de pluton

jugodemaracuya dijo...

Esta historia me lleva a pensar que hago bien en no creer del todo a las personas "muy duras".

Un abrazo.

Julibelula dijo...

Juguito, no hay absolutos. Ni absolutamente bueno ni malo... La gente mas dura, solo esconde dentro de sí un merengue que se derrite con el mas mínimo rayo de sol... Gracias por pasar por acá.

Tata dijo...

Pues como Psicologa y conociendo como pocos a mi amiga Libelula, me atrevo a decir que el pobre imbecil no supo ver ni entender en ningun momento, ni como, ni con quien era que estaba hablando...
Y con ese "positivismo" y "dramatismo" no se le llega a nadie ni a ningun lado...